17 Jul, 2018

Presentación

Bienvenidos/as a la página web del grupo de investigación PSIKOR (UPV/EHU), conformado por profesionales de diversos ámbitos de la educación: la psicología, las ciencias de la educación, didácticas específicas, las ciencias de la actividad física y deportiva...

Llevamos a cabo nuestra labor docente e investigadora en diferentes centros de los tres campus de la UPV/EHU: Facultad de Psicología (San Sebastián), Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación (San Sebastián), E. U. Magisterio de Bilbao, E. U. Magisterio de Vitoria-Gasteiz, Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de Vitoria-Gasteiz, E. U. de Trabajo Social de Vitoria-Gasteiz.

Los orígenes del grupo Psikor se sitúan a mediados de los años noventa centrando principalmente su atención en la investigación sobre el autoconcepto, que ha representado la temática de interés principal hasta el año 2010; a partir de ese año, se produce una evolución en las temáticas de interés: el autoconcepto sigue representando un centro de interés en sí mismo, pero junto a él aparecen otras variables importantes que permiten explicar el ajuste psicosocial en sus diversas manifestaciones.

Los dominios menos explorados del autoconcepto

El autoconcepto figura entre los temas que más han interesado siempre a la psicología, desde sus inicios como disciplina científica hasta nuestros días. Ahora bien, a mediados de la década de 1970 se produce un notable cambio en la forma de entenderlo, al remplazarse su visión unidimensional por una concepción jerárquica y multidimensional del mismo; entre los numerosos modelos que se avienen a esta concepción destaca el propuesto por Shavelson, Hubner y Stanton (1976). La aceptación generalizada de esa concepción ha conllevado la revisión de lo anteriormente afirmado y ha abierto nuevas vías de investigación. Una de las premisas de esa nueva concepción que más interés (no sólo teórico sino también psicotécnico, clínico y educativo) suscita es que la modificabilidad del autoconcepto se incrementa en las dimensiones más específicas y concretas del mismo (cuyo número e identidad quedan por precisar).

A partir de los años 1990, se despliega a nivel internacional una interesante línea de investigación en torno a la estructura interna del autoconcepto físico y a las fuertes vinculaciones que mantiene con los trastornos de conducta alimentaria, la práctica deportiva, el bienestar psicológico, los hábitos de vida saludables, etc. Psikor se incorpora a esa línea de investigación con una primera tesis doctoral sobre las relaciones entre las clases de educación física y la mejora del autoconcepto (Zulaika, 2000).

Dicho trabajo permitió tomar conciencia de la relevancia del autoconcepto físico, tópico en torno al cual gira mayoritariamente la producción de Psikor hasta el año 1997, momento en el que se amplían nuestras investigaciones tanto al autoconcepto personal como al autoconcepto social. Estos trabajos han permitido explicar relaciones que el autoconcepto mantiene con numerosas conductas: trastornos alimentarios, actividad física, satisfacción con la vida, bienestar/malestar psicológico, modificabilidad educativa, etc.

El autoconcepto juega un papel decisivo y central en el desarrollo de la personalidad, tal como destacan las principales teorías psicológicas; un autoconcepto positivo está en la base del buen funcionamiento personal, social y profesional, dependiendo de él, en buena medida, la satisfacción personal, el sentirse bien consigo mismo. De ahí que el logro de un equilibrio socioafectivo en el alumnado a partir de una imagen ajustada y positiva de sí mismo figure entre las finalidades tanto de la Educación Primaria como de la Educación Secundaria Obligatoria. De ahí también que lograr un autoconcepto positivo sea uno de los principales objetivos en numerosos programas de intervención psicológica (educativa, clínica, comunitaria, cívica…) para los que se demandan estrategias y recursos que permitan su mejora. Ahora bien, el autoconcepto, por mucha que sea su importancia explicativa del comportamiento humano, funciona en constante interacción con otras características personales.

El ajuste psicosocial

Reciente avances en los diseños y análisis de datos en la investigación psicológica hacen posible, y recomendable, el recurso a modelos estructurales para analizar conjuntos de distintas variables (y de su mutua interacción) en la explicación del comportamiento. Ésta es la dirección en la que Psikor se sitúa en la actualidad, tratando de explicar el papel que juega el autoconcepto en el desarrollo personal, pero muy en particular en la adaptación social de los individuos, dada la menor atención que esta última relación ha venido recibiendo en la investigación. Pretendemos contribuir al análisis de los problemas de adaptación social, apostando por modelos explicativos que aglutinen las relaciones entre un gran número de variables en unos pocos factores.

Psikor se interesa por las relaciones entre la identidad individual y la identidad social, manifestada en indicadores como la implicación en la institución escolar, la socialización deportiva, la identidad social de las personas inmigrantes, etc. El estudio de las relaciones individuo-sociedad, que viene ocupando históricamente un lugar central en el pensamiento humano, ha adquirido una particular relevancia en nuestra época, cuya característica más relevante, y comúnmente reconocida, es la del individualismo (Goñi, 2000); una de las manifestaciones del cambio climático relacional que se percibe en los últimos tiempos son las novedosas formas de vinculación que las personas reclaman con respecto a sus grupos de pertenencia: relaciones de amistad, familia (matrimonio), institución escolar, empresa, iglesia, comunidad, país… Suscita gran preocupación social la problemática que representa la desafección (desapego, escasa implicación, desinterés…) de demasiadas personas con lo público y lo común, así como el correspondiente refugio en la esfera privada.

Esa problemática es resultado de un amplio y complejo conjunto de factores de diversa índole (económica, política, cultural…) por lo que sería ingenuo pretender entenderla únicamente desde el análisis psicológico, pero es obvio que también este se precisa para una adecuada comprensión del fenómeno. Nuestro propósito es contribuir a su esclarecimiento analizando dos vertientes de la relación individuo-sociedad: la individual (tomando en consideración las autopercepciones de la persona) y la grupal (analizando las distintas modalidades de adaptación a unos u otros grupos sociales).